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Arkyn, la leyenda

Hacer conocer al mundo el HIJO DEL REY ETERNO,
es la experiencia del sabor de ARKYN HELADOS.

T

odo comenzó en 1994 cuando uno de los 2 hermanos fundadores, en un viaje alrededor del mundo se detiene en una local anticuario de las afueras de Palermo, Italia.

Este era un espacio de muebles antiguos de aspecto poco convencional lo cual lo atrajo enigmáticamente hacia su interior, su poca luz, los objetos amontonados entre si, daban una sensación de misterio. Recorriendo sus pasillos de luz tenue le llamo la atención un mueble en particular, le atrajo su forma, dimensiones, el tipo de madera teca en que estaba hecho pero por sobre todo el olor a incienso y mirra tan característico de Asia, lugar donde había pasado parte de su juventud, resultándole muy familiar, ya que parte de su profesión era recorrer distintos anticuarios del mundo comprando arte, objetos y muebles.

Al examinarlo interiormente notó que algunas de las maderas en una de sus 4 esquinas, crujían de manera extraña, dando sensación de flojas o algún tipo de compartimento hueco, cosa muy poco usual en ese tipo de mueble antiguo de maderas encastradas entre si y de robustez definida.

Era amplio de dos amplias puertas con listones en el frente, tres cajones en su parte inferior, uno en la parte superior y dos columnas frontales talladas que escuadraban su totalidad, llamándole poderosamente la atención que teniendo tantos cajones, la posibilidad de que un habitáculo interior oculto existiese no tendría sentido, pero se permitió dudar, haciendo caso a su intuición cerro el trato, coordinando con el vendedor octogenario su posterior retiro al día siguiente.

Esa noche fue de desvelo; por alguna razón que desconocía, seguía pensando en ese mueble y lo mas extraño, la forma en que fue atraído a su compra. Muchas veces a través del tiempo y países remotos había adquirido con pasión objetos, pero esta era realmente la primera vez había que experimentado este sentimiento de pertenencia algo verdaderamente inusual en sus tantos años de profesión.

La mañana siguiente lo sorprendió dibujando rostros sobre el periódico local en su mesa de desayuno, acostumbrado a su estadía de varios años en Japón gustaba de los Animé, dibujos animados japoneses, los cuales le resultaban enigmáticos.

Siempre se preguntaba porque una cultura milenaria se sentía tan atraída e identificada con estos dibujos de grandes y redondos ojos que poco tenían que ver con su idiosincrasia, con el tiempo entendió el porque y aprendió a apreciarlos ya que para esa cultura eran objeto de respeto y culto.

Había entendido que en cada uno de ellos se encontraba un mensaje de enseñanza y superación como la vida misma y que las piedras en el camino se pueden tomar de dos maneras como obstáculos o apilándolas en forma de escalones para llegar a la cima.

El arribo del camión transportador lo saco de su pensamiento, y comenzó el recorrido hasta el anticuario.

A su llegada lo recibió Guiseppe aquel octogenario dueño del local que de forma ansiosa y expectante, poco usual para su edad, daba enérgicas indicaciones a su gente para el embalaje y posterior subida al transporte.

Notó como las lágrimas aparecían en el rostro del anciano, con sincera emoción, cuando el mueble era depositado en la planchada del camión, antes de poder preguntarle el porque de esa reacción, Guiseppe que con voz quebrada le susurró:

LOS PLACERES DEL HIJO DEL REY DARAN PASO A LA LUZ DE SONRISAS ETERNAS.

Luego lo abrazo y como si se hubiera sacado una gran responsabilidad le dijo en secreto, durante 50 años fui guardián de este preciado mueble, hace tiempo se había comprometido con su anterior dueño únicamente venderlo a quien pensara que podría ser digno y al encontrar a quien el a su juicio consideraba que debía ser su próximo poseedor, sintió que su tarea estaba cumplida , sintiendo una experiencia liberadora y sanadora.

Se abrazaron, despidieron y el camión emprendió su camino de regreso.

Ya con el mueble en su casa y desembalado, recordó lo que aquel anciano le había dicho y comenzó a examinarlo mas detenidamente, aun dando en su presentimiento que algo había oculto dentro del, el crujido de aquellas maderas internas así lo certificaban. Al ir golpeando contra el fondo el sonido compacto se fue transformando en hueco, hasta llegar a ese espacio en el cual 5 listones estaban flojos. Con precisión quirúrgica las desmonto y grande su asombro fue cuando descubrió un libro manchado con tinta, colores y en la tapa dibujados dos grandes ojos con un mechón de pelo celeste cielo.

Abrirlo fue la experiencia que desencadeno lo que es hoy Arkyn, en el se encontraban viejas recetas de helados artesanales, combinación y mixturas de productos como si se conformara una alquimia de sabores, apuntes minuciosamente detallados, tinta de distintos trazos, textos subrayados, colores de productos de tierras lejanas.

 

Resultados de procesos de pruebas de sabores exóticos, un real manual de Alquimia helada todo estaba ahí, fruto de muchos años de trabajo, investigación, esfuerzo y pasión, compilado en aquel lo libro que el llamo el Recetario de la felicidad.

El mueble original se trajo a Argentina y esta en posesión de unos de los fundadores de Arkyn, el libro tardo 20 años en ser descifrado ya que era una serie de acertijos de sabores y claves alquímicas que estaban escritas allí solo serian develadas a quien haya estudiado con pasión y devoción tanto trabajo en el volcado esa seria la única manera de su decodificación.

En 2014 comenzó a gestarse el proyecto ARKYN teniendo como parte del logo los ojos redondeados y el pelo celeste cielo que se encontraba tapa del libro original.

Los sabores de los helados se hicieron teniendo en cuenta la alquimia de los sabores en el libro decodificados.

En 2017 abrió sus puertas Arkyn en una esquina emblemática de PALERMO, buenos Aires Argentina, dando una coincidencia asombrosa Donde paradójicamente todo comenzó Palermo, Italia.

ARKYN significa Hijo del Rey Eterno, aquella frase que había dicho anticuario al parecer indistintamente sin razón después de tantos años cobraba sentido para nosotros, TRASLADAR LOS PLACERES DE SABORES ENCONTRADOS EN ESE LIBRO A NUESTROS CLIENTES para obtener una sonrisa de satisfacción al degustarlos, así continuar el legajo de aquel alquimista de origen desconocido que con tanta pasión y trabajo aseguro de forma escrita sus secretos para que el elegido por aquel anciano protector de conocimiento los pudiese divulgar.

Esa es nuestra responsabilidad, ese es nuestro compromiso para con nuestros clientes quienes son los beneficiarios de tanto trabajo. Con una sola y exclusiva misión.

Hacer conocer al mundo el HIJO DEL REY ETERNO que es la experiencia del sabor de ARKYN HELADOS.

Transformando ideas en Sabores